Desgranamos los datos que convierten a Harvey Elliott en la nueva estrella emergente del Liverpool

El nuevo ‘juguete’ de Klopp

Desgranamos los datos que convierten a Harvey Elliott en la nueva estrella emergente del Liverpool

Sábado por la tarde. Salta la sorpresa en la ribera este del Mersey al conocerse la composición del once inicial del Liverpool. Está a punto de celebrarse la tercera jornada del campeonato doméstico y un jovencísimo Harvey Elliott (18) se ha hecho con la titularidad en detrimento de Naby Keïta (26) y Thiago Alcántara (30). Sorprendente, cuando menos, si tenemos en cuenta que quien asomaba por la puerta de Anfield era el Chelsea. El vigente campeón de Europa, ni más ni menos.

Si bien el canterano del Fulham apenas había disfrutado de 120 minutos de juego en seis partidos de Premier League hasta ese preciso instante -dos de ellos con el conjunto de Londres, cuando apenas contaba 16 primaveras-, esta vez completó el tiempo reglamentario ante la maquinaria casi perfecta de Thomas Tuchel. El empate final (1-1) supo a poco a la parroquia ‘red’, que vio en la irrupción de Elliott, no obstante, un nuevo motivo con el que afrontar con optimismo el futuro a corto plazo de su club.

No en vano, el talentoso zurdo desentonó más bien poco en banda derecha junto a Mohamed Salah y Trent Alexander-Arnold. Una prometedora asociación con la que Jürgen Klopp quedó realmente satisfecho, reafirmando así su inicialmente discutida a la par que valiente -y acertada, podríamos decir- decisión de ‘darle la alternativa’ a uno de los futbolistas que mayor peligro crearon en el Championship inglés durante el pasado curso. Porque fue ahí, en una de las categorías más duras del continente, donde Harvey Elliott demostró de qué está hecho.

Una alianza bien avenida

De entre todas las opciones que tenía sobre la mesa para salir cedido al término de la temporada 2019-2020, en la que el Liverpool alzó su primer título liguero en tres décadas, el joven británico eligió el Blackburn Rovers como el destino idóneo para intentar exprimir de una vez por todas todo su talento, en pos de dar el salto de calidad necesario para demostrarle al entrenador alemán que podría contar con él en un futuro no muy lejano. Y así lo hizo.

Las cosas podrían haber sido diferentes para él, no obstante, si no hubiese encontrado en Ewood Park a un aliado de la talla de Adam Armstrong (24), a quien sólo Ivan Toney (25, Brentford) lograría superar como máximo goleador de la categoría. Sus 28 goles de poco sirvieron para que los ‘Riversiders’ optasen a algo más que la permanencia, pero sí que le abrieron las puertas del Southampton y, por ende, de la Premier League. Gracias también, en buena parte, a Harvey Elliott.

La dupla Armstrong - Elliott generó un total de 8 goles para su equipo en el torneo doméstico el año pasado. Mientras el delantero centro asistió hasta en tres ocasiones al joven pupilo de Klopp, éste hizo lo propio otras cinco veces con el otrora ‘killer’ del Blackburn. Una simbiosis harto beneficiosa para los intereses del conjunto dirigido por Tony Mowbray, así como para la evolución de nuestro protagonista.

Cuando ambos coincidieron sobre el césped, de hecho, Armstrong realizó más toques de balón en el área rival por 90’ (6.0) que con Elliott -quien finalizaría el curso como tercer mejor asistente con 11 pases de gol- en el banquillo (5.1). Por su parte, el adolescente mejoró sus registros de goles (0.3), centros con éxito (1.2), tiros a puerta (0.5) y recuperaciones en terreno rival (2.6) por 90’ con el delantero a su lado.

Gráfica de H. Elliot sin y con A. Amstrong

Un distribuidor de lo más fiable

Pero la influencia de Harvey Elliott en el que fuese su equipo la temporada pasada no se limitó a su excelente química con Armstrong, ya que Joe Rothwell (3), Samuel Gallagher (2) y John Buckley (1) también se beneficiaron de sus asistencias y, en consecuencia, de su excelsa visión de juego. Esto le convirtió en un constante galimatías para las defensas rivales, rindiendo al nivel de los mejores de la categoría.

Las métricas avanzadas de BeSoccer Pro demuestran que, pese a pertenecer a la disciplina de un club de la mitad inferior de la tabla, Harvey Elliott tuvo un rendimiento similar al de Emiliano Buendía (24), que lideró al Norwich City en su retorno a la máxima categoría antes de fichar por el Aston Villa, en algunas facetas clave del juego. El argentino (0.9) superó al británico (0.8) ligeramente en el apartado de pases clave por 90’, pero no en asistencias -¡pese a repartir 4 más en total!-, como refleja la siguiente gráfica de dispersión.

Gráfica de pases clave y asistencias

Una capacidad de asociación refrendada por su efectividad en pases en ¾ de campo (61.3%) y la sorprendente cantidad de envíos al área que intentó por cada 90’ de juego (5.4), apartado en el que fue el mejor del torneo en su posición.

En general, su rendimiento en cuanto a distribución de balón resultó sobresaliente, colocándolo entre los jugadores más destacados también en pases intentados (48.6), pases exitosos (37.9), pases progresivos con éxito (7.3) y pases verticales (15.6) del Championship. Virtudes éstas que encajan a la perfección con la progresiva evolución del Juego de Posición del Liverpool desde que Klopp se hiciese cargo de la dirección del equipo en 2015, otorgándole cada vez una mayor importancia a la posesión del balón y, por supuesto, a la capacidad de sus centrocampistas de proveer de balones constantemente a los hombres de arriba.

Tareas éstas que el propio Elliott ha demostrado poder ejecutar, incluso, ante rivales de la talla de los ‘Blues’. Que sea capaz de hacerlo con la misma regularidad en la Premier League, a pesar de su estupendo inicio de temporada, es todavía toda una incógnita.

Estadísticas de posición de Harvey Elliott

La adaptación al ‘gegenpressing’

Así pues, y aunque resulta obvio que el cuerpo técnico del Liverpool ya sabía de antemano lo que Elliott podía ofrecerle al equipo en el último tercio del campo esta temporada, aún está por verse si el preparador de Stuttgart limita a su joven futbolista a ese rol de ‘playmaker’ en banda derecha en el que tan bien parece desenvolverse o intenta potenciar también sus atributos no sólo ofensivos, sino también de contención, en los que no ha brillado tanto -todavía- a nivel profesional.

Pese a haber marcado 0.2 goles por 90’ de juego -7 en total- en las filas del Blackburn, el internacional Sub 21 no estuvo precisamente entre los extremos que más buscaron la portería rival en el Championship 2020-2021. De los 1.43 tiros que realizó por encuentro completo, apenas 0.45 fueron a puerta. Donde sí destacó fue en la creación de espacios (11.8 desmarques por 90’) y peligro (3.0 toques en el área por 90’), tan necesarios en el ecosistema Klopp.

Gráfica de estadísticas de Harvey Elliott

Aun así, los algoritmos avanzados de BeSoccer Pro le otorgan un potencial de 83 puntos de ELO frente a los 64 que ostenta actualmente. El margen de mejora, por tanto, es amplísimo. Hablamos, datos en mano, de un verdadero proyecto de ‘crack’. Así lo corrobora su índice de REAP (1.95), el cual compara al jugador con su misma ‘población’. Esto es, tiene en cuenta el rendimiento de otros futbolistas de su misma edad, posición y entorno competitivo para calcular su calidad respecto a estos.

Un ejemplo similar sería el de Jamal Musiala (Bayern Múnich), de la misma generación que Elliott (2003), cuyo coeficiente REAP es de 1.92 actualmente.

Todos estos registros, los cuales arrastran una evidente necesidad de mejorar su efectividad a la hora de superar rivales (58.3% en regates), así como su capacidad de recuperar el balón en campo contrario (2.4 por 90’), han convertido a Harvey Elliott en uno de los lienzos en blanco más prometedores que hayan caído jamás en manos de Jürgen Norbert Klopp.